Mi Cazuelita de Esperanzas

Cuando la campana de la iglesia sonó, mi corazón se aceleró. Ella estaba a punto de llegar, yo lo sabía porque cada domingo sus delicados pies avanzaban por la acera, pasito a pasito, hasta la puerta de la iglesia.

Ella era mi esperanza de quebrar la soledad. Mi cazuelita de esperanza. Allá viene, veo su sombrilla y su cabello sobre los hombros. Veo sus ojos como mares. Su caminar, es como el baile de una pluma de ave cayendo lento. Limpia y delicada.

Veo una sombra junto a ella. Mi corazón late, mis ojos buscan su mirada. Veo sus manos, ocupadas con otras. Veo dos presencias. Mi mirada se derrumba, estaba apoyándose en mis esperanzas.

La soledad es dura.

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