Un gigante lanzó una roca al viento. La roca golpeó el suelo con un estruendo feroz. Los enanos salieron de sus cuevas y derribaron al gigante. Luego se fueron a dormir comentando:
-Ese gigante no debió lanzar esa roca.
Algunos enanos defendían al gigante y otros lo atacaban, entonces acordaron regresar con el gigante, levantarlo de nuevo y regresar la roca a su mano.
El gigante vio a los enanos acercarse, con un esfuerzo se levantó pos sí solo, tomó nuevar rocas e hizo correr a los enanos, una guerra había iniciado. Los hijos y los nietos de los enanos no comprendían por qué tenían que ser enemigos de esos gigantes.
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