Hoy veniste a mi con dulzura. Tu aroma llegó antes que tú, y mis pupilas de dilataron cuando cruzaste la calle. Tus brazos vaporosos me rodearon, me sobaron las mejillas y llegaron hasta las orejas. De pronto estabas entre mi…
Hoy veniste a mi con dulzura. Tu aroma llegó antes que tú, y mis pupilas de dilataron cuando cruzaste la calle. Tus brazos vaporosos me rodearon, me sobaron las mejillas y llegaron hasta las orejas. De pronto estabas entre mi…
Quiero estar en cada parte de tí, que me lleves dentro en cada respiro. Quiero que de mí sea tu sudor. Quiero mis manos toquen tus espacios, quiero mis pestañas se envuelvan en tus ojos y que nuestros pensamientos se…
Un día Dios me habló. Sólo una vez, y no volvió a hacerlo. Fue como si tuviera un solo mensaje para mi. Él habló con fuerte voz, como un padre a su hijo distraido. En mi mente nació la idea…
Su carta llegó con retraso. Gran tristeza. Sobre la mesita de una sala se desvistió por primera vez la carta, primero se le quitó el sobre, luego se desdobló el papel con enorme placer. Un olor lejano se levantó del…
Se lanzo corriendo colina arriba. Sus pasos eran en ratos largos y en ratos pesados, pero no se detenía. Jalaba aire por la nariz y por la boca, su corazón corría tambien sonando como un tambor. Una flecha lo alcanzó…
El día en que tuvimos la posibilidad en las manos, se nos murió por falta de cuidados. Ahora estamos a punto de revivirla a fuerza de resucitación. Juntos venceremos, no lo dudes. Juntos llevaremos el camino a nuestras espaldas. No…
Al sentirse solo, uno se ve obligado a mirar adentro. Despúes de ver al rededor y notar ausencias. Uno siente cómo las paredes internas se apartan unas de otras por falta de contenidos. Luego la soledad cobra olor y sabor…
Una luz iluminó de pronto la habitación. Ellos estaban ahí, desnudos y entrelazados. Habían estado sudando amor por horas. El viento sopló y erizó los bellos de la piel. Ellos seguían abrazados. Entonces sonó el estruendo de un arma de…
Íbamos caminando, cuando de pronto, algo nos salió al paso. Éramos nosotros mismos quienes teníamos al frente. El camino se volvió entonces oscuro, ahí estábamos los cuatro mirándonos atónitos. Luego la luz volvió y seguimos caminando por la ciudad
Recuerdo sus calles caminadas, Su arena en mis dedos, su sabor salado en los labios. Y mis párpados cierran la puerta, para abrir los recuerdos de Isla Mujeres