Una luz iluminó de pronto la habitación. Ellos estaban ahí, desnudos y entrelazados. Habían estado sudando amor por horas. El viento sopló y erizó los bellos de la piel. Ellos seguían abrazados. Entonces sonó el estruendo de un arma de…
Una luz iluminó de pronto la habitación. Ellos estaban ahí, desnudos y entrelazados. Habían estado sudando amor por horas. El viento sopló y erizó los bellos de la piel. Ellos seguían abrazados. Entonces sonó el estruendo de un arma de…