Siendo tantos en el mundo, llegó un día en que tuvimos que saltar al mar. Ahí construimos todo lo que amábamos sobre plataformas flotantes. Las casas y las calles, los teléfonos y la internet brincó al mar. Hasta las aves…
Siendo tantos en el mundo, llegó un día en que tuvimos que saltar al mar. Ahí construimos todo lo que amábamos sobre plataformas flotantes. Las casas y las calles, los teléfonos y la internet brincó al mar. Hasta las aves…