Todavía siento el calor de sus brazos en la espalda, su abrazo fue como una sábana que me cubrió completo y de pronto. No sirvieron mis palabras para rogar por más tiempo. La muerte llegó a mí como un fantasma…
Todavía siento el calor de sus brazos en la espalda, su abrazo fue como una sábana que me cubrió completo y de pronto. No sirvieron mis palabras para rogar por más tiempo. La muerte llegó a mí como un fantasma…