Somos astillas

Lo he dicho antes. La mujer es una planta de raíz profunda. Cuídese aquél que con alguna se envuelva porque la mente vuela y el corazón se endulza mucho, fácil.

Somos como un par de astillas del tablón que juntas crecieron y juntas apuntan pa su rumbo. Somos los dos lo mismo pero en difertentes ángulos. Lástima.

Si me ves, no me menciones porque vas a asentir amor del bueno. Es lindo el campo ya lo sé pero más aún cruzarlo por primera vez.

 

 

Publicado en Cuento Etiquetado con:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*